
El Verdadero Fettuccine Alfredo
Olvida todo lo que crees saber sobre la salsa Alfredo. La receta original, creada por Alfredo di Lelio en su restaurante de Roma en 1914, no lleva nata ni ajo ni perejil. Es un plato de una simplicidad mágica: pasta fresca, mantequilla y el mejor Parmigiano-Reggiano. El secreto es la 'mantecatura', el arte de mezclarlo todo con el agua de la pasta para crear una emulsión increíblemente cremosa.
20 min
Fácil
Traditional
- 400g Fettuccine al huevo frescos
- 100g Mantequilla sin sal
de altísima calidad, es la estrella del plato
- 150g Parmigiano Reggiano, rallado fino
- al gusto Pimienta negra recién molida
- Bol grande (calentado)
- Sartén grande
- Batidor de varillas

1. Preparativos: Pon a hervir una olla grande con agua y sal. En una sartén muy amplia (o un bol grande y caliente), pon la mantequilla cortada en trozos para que se vaya atemperando.

2. Cocer la Pasta: Cuece los fettuccine frescos. Al ser frescos, tardarán muy poco, unos 2-3 minutos. Justo antes de escurrirlos, reserva una taza grande del agua de cocción, que es oro líquido lleno de almidón.

3. La 'Mantecatura': Pasa la pasta escurrida a la sartén con la mantequilla. Añade el parmesano rallado y un poco del agua de cocción caliente. Con dos tenedores o pinzas, mezcla y saltea vigorosamente, levantando la pasta. Este movimiento es clave para que el aire, el agua, la grasa y el queso se unan.

4. La Crema Final: Sigue mezclando enérgicamente, añadiendo más agua de cocción si es necesario, hasta que se forme una salsa cremosa, pálida y brillante que cubra cada hebra de pasta. Sirve inmediatamente con una generosa cantidad de pimienta negra recién molida por encima.
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