
Salsa de Mantequilla y Salvia
En el norte de Italia, donde la mantequilla a menudo reemplaza al aceite de oliva, esta salsa es reina. Es perfecta para pastas rellenas (ravioli, tortelli) porque su elegancia no opaca el sabor del relleno. El secreto es tostar la mantequilla hasta que huela a nuez (beurre noisette) y la salvia quede crujiente. Pura alquimia.
10 min
Fácil
Traditional
- 100g Mantequilla de buena calidad
- 8-10 hojas Hojas de salvia fresca
- al gusto Agua de cocción de la pasta
¡Es el ingrediente secreto para emulsionar!
- Opcional Queso Parmigiano Reggiano rallado
- Sartén (preferiblemente de color claro)
- Cuchara de madera

En una sartén amplia a fuego medio, derrite la mantequilla.

Cuando empiece a burbujear, añade las hojas de salvia. Se freirán suavemente en la mantequilla, volviéndose crujientes y perfumando la grasa.

Sigue cocinando, removiendo suavemente, hasta que la mantequilla deje de hacer ruido y los sólidos de la leche en el fondo se tuesten y adquieran un color avellana. Olerá a nuez. ¡Cuidado que no se queme!

Añade la pasta cocida a la sartén junto con un poco de agua de cocción. Saltea todo junto para que la salsa emulsione y cubra la pasta. Sirve inmediatamente con parmesano rallado.
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