
Spaghetti Aglio, Olio e Peperoncino
Esta es la receta de medianoche por excelencia. Con tres ingredientes de la despensa, creas un plato que es puro confort y sabor. El secreto no está en qué pones, sino en cómo lo pones. Se trata de infusionar el aceite con el ajo suavemente, sin quemarlo, y luego crear una emulsión cremosa con el agua de la pasta. Es simple, es honesto, es delicioso.
15 min
Fácil
Traditional
- 320g Spaghetti
- 4 Dientes de ajo
- 1 Peperoncino (guindilla)
- 6 cdas. Aceite de Oliva Virgen Extra
- un manojo Perejil fresco
- al gusto Sal
- Sartén grande
- Cuchara de madera

Mientras el agua para la pasta se calienta, lamina finamente los dientes de ajo. Pica el perejil y tenlo listo.

En una sartén grande, pon el aceite, el ajo laminado y el peperoncino a fuego muy bajo. Queremos que el aceite se perfume lentamente. El ajo debe bailar suavemente en el aceite, no freírse. Cuando empiece a tomar un ligero color dorado, retira del fuego.

Cuece los spaghetti en abundante agua con sal. Un minuto antes de que estén 'al dente', pásalos directamente a la sartén con el aceite infusionado usando unas pinzas. No tires el agua de cocción.

Añade un cucharón del agua de la pasta a la sartén y saltea enérgicamente. El almidón del agua se mezclará con el aceite, creando una salsa cremosa que envuelve la pasta. Añade el perejil picado, mezcla bien y sirve inmediatamente.
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